9 de febrero de 2012

La canica azul

Hoy vamos a hablar de algunas de las fotografías astronómicas más impactantes. Comenzaremos con la fotografía original que da título a esta entrada.


The Blue Marble  |  Fuente


Esta foto fue tomada por los tripulantes del Apollo 17, el día 7 de diciembre de 1972 a una distancia de la Tierra de unos 45.000 kilómetros. Fue un hito en su época y provocó una concienciación casi global de que toda la humanidad estaba junta en un viaje por el espacio a bordo del planeta que habitamos. Gracias a esta fotografía se comenzó a hablar del planeta como algo que se podía afectar, en definitiva, comenzó a propagarse la idea de ecologismo, de proteger esta magnífica nave que es la Tierra.

23 de enero de 2012

¿Investigadores? No, gracias

Hoy estreno nuevo diseño en el blog y para ello toca escribir una entrada. La entrada de hoy no será de divulgación propiamente dicha. Pero sí que hablará sobre ciencia e investigación. Voy a intentar plasmar mi indignación respecto a cómo se está llevando todo lo concerniente a la investigación en este nuestro país, que cada vez es más un país de pandereta.

Primero expondré unos cuantos hechos que me preocupan bastante. Se trata de noticias que han salido a la palestra desde hace un par de meses hasta ahora.

17 de enero de 2012

Pale Blue Dot

Recupero esto del blog después de casi un año sin escribir nada para, como en la última entrada, dedicar esta entrada a alguien que cumple hoy número de vueltas alrededor del Sol. Espero tener ganas suficientes a partir de ahora para ir actualizando esto bastante más a menudo.

Cuando mi anterior entrada vio la luz, la persona a la que iba dedicada se vio gratamente sorprendida y agradecida por ese regalo tan particular de un servidor. Lo compartió con familiares y amigos, y dentro de esos círculos se encontraba esta persona a la que hoy le dedico esta entrada. Ella me pidió un regalo similar al que ya hice en este blog hace unos meses y aquí está ese regalo que espero le guste.

Sin más dilación terminemos con esta introducción que me ha salido y allá vamos con la entrada propiamente dicha.

Un día como hoy hace 25 años nacía una persona genial. Ella es de esas personas que contagian al resto con su estado de ánimo, cuando está alegre brilla un poquito más el Sol y cuando está triste los días son más oscuros. Es una de esas personas que siempre están dispuestas a pasar un buen rato con los amigos y que sabes que si preparas algo ella allí estará.

Y para rememorar ese nacimiento de una de las pocas personas que me llaman todavía "pequeño", no se me ocurre mejor forma que con un vídeo del más GRANDE de esto que tanto me gusta que es la divulgación y que nos muestra lo pequeños que somos dentro de esta inmensidad que llamamos Universo.
Me refiero a Carl Sagan, y su inolvidable Pale Blue Dot. Este vídeo es un fragmento de su serie de documentales Cosmos.
Os invito a ver el vídeo en la mayor calidad posible, a pantalla completa y con un volumen aceptable para poder disfrutar de toda la magia de este vídeo. ;)



En este vídeo podemos observar la foto que lleva el título de esta entrada y que se hizo por indicación del propio Sagan desde la Voyager 1 cuando estaba a una distancia de la Tierra de 6.000 millones de kilómetros tal y como explica el vídeo.

Esa imagen es de lo más inspirador para aquellos que miramos hacia el cielo en busca de respuestas y de una salida. Es uno de los vídeos más inspiradores que conozco y uno de los muchos motivos que marcaron mi elección sobre cursar la carrera de Física.

Feliz cumpleaños Lydia!!

P.D: Os invito a ver la serie Cosmos al completo en el siguiente enlace.

20 de abril de 2011

Cuando menos piensas sale el Sol

Un 20 de abril hace 22 años nacía una de esas personas que, cuando te presentan no te llaman especialmente la atención, pero que cuando empiezas a conocer se convierten en parte fundamental de la vida de cualquiera. Es una de estas personas que crea buen ambiente siempre que está en algún lugar.

Según su propia definición es una niña asustada que va intentando sobrevivir, pero yo creo que es una superheroína que va por la vida con un alter-ego de niña asustada, pero que en los momentos en los que su gente la necesita saca su simpatía desbordante y esa sonrisa que alegra el más nublado de los días y no hay mal que se le resista. En el poco tiempo que la conozco se ha convertido sin duda alguna en uno de mis grandes apoyos y que ha estado en los grandes momentos pero también en los malos. Espero que lo pases genial en este día tan especial y que siempre estés ahí para mí.

Después de esta dedicatoria sentimental sigo con el contenido científico de este blog, que si no me siento mal.


Fuente: Proyecto SDO, NASA
Esta imagen (ampliada aquí) en una imagen de nuestro sol tomada por la sonda Solar Dynamics Observatory (SDO) de la Nasa. La sonda, lanzada el 11 de febrero de 2010 en un ATLAS V, es la nave más avanzada que se haya construido para estudiar al Sol.
Se trata de un satélite de órbita geosíncrona, esto es que da una vuelta alrededor de la Tierra cada día. Entre su instrumentación destacan los cuatro telescopios con los que es capaz de observar la luz procedente del sol en diez frecuencias situadas en la luz blanca, luz ultravioleta y ultravioleta extrema para estudiar las distintas temperaturas solares y también el HMI, un instrumento capaz de medir el campo magnético solar y analizar los movimientos del plasma bajo la fotosfera.

La foto que nos atañe hoy fue tomada por los telescopios antes mencionados, en una longitud de onda de 17,1 nm. Las imágenes tomadas en esta longitud de onda se usan para estudiar la corona solar y la parte superior de la zona de transición entre la cromosfera y la corona solar. En estas zonas de la atmósfera del Sol es de donde parten esas “lenguas” de plasma que se observan en la fotografía. Estas regiones están a una temperatura de unos 600.000 K, 100 veces la temperatura en la superficie solar.

Esta imagen muestra la luz ultravioleta extrema recogida por la sonda el día 19 de abril de 2011. La imagen de colores falsos muestra la emisión de átomos altamente ionizados de hierro.

FELIZ CUMPLEAÑOS

8 de febrero de 2011

Capa de ozono.

Hoy voy a hablar sobre la influencia del hombre en el agujero en la capa de ozono. Pero para ello antes necesito hacer una pequeña introducción.
Molécula de ozono.

Se denomina capa de ozono, u ozonosfera, a la zona de la estratosfera terrestre que contiene una concentración relativamente alta de ozono. Esta capa, que se extiende aproximadamente de los 15 km a los 40 km de altitud, reúne el 90% del ozono presente en la atmósfera y absorbe del 97% al 99% de la radiación ultravioleta de alta frecuencia. Sin esta capa protectora las radiaciones ultravioletas procedentes del espacio imposibilitaría la vida en la Tierra.
Esta capa de ozono no tiene el mismo grosor sobre toda la superficie terrestre, hay zonas con más cantidad de ozono que otras. Se considera que hay “agujero” en al capa de ozono cuando la cantidad de éste no supera las 200 unidades Dobson.

Capa de ozono sobre la Antártida en octubre de 1979.

En las imágenes de la Antártida los colores azulados indican un menor grosor de la capa de ozono y los marillentos un mayor grosor.
Una vez hecha la introducción ya puedo seguir con la historia, que nos lleva a principios del siglo XX cuando comienzo el uso de los CFC de forma muy variada: como refrigerante, aerosoles, extintor de incendios, disolvente, desengrasante, etc. Se usaban para tantas cosas porque eran totalmente inocuos para los humanos. No reaccionan con ningún compuesto natural ni en nuestro cuerpo ni en la troposfera. Por ello tienen una larga vida y se acumulan en el aire. La propiedad fundamental de estos compuestos que no se tuvo en cuenta en un principio es que reaccionan con la radiación ultravioleta que emite el Sol y destruye el ozono.

Destrucción del ozono por el CFC.


El mecanismo a través del cual los CFC atacan la capa de ozono es una reacción fotoquímica: al incidir la luz sobre la molécula de CFC, se libera un átomo de cloro con un electrón libre, denominado radical cloro, muy reactivo y con gran afinidad por el ozono, que rompe la molécula de este último. La reacción es catalítica; se estima que un solo átomo de cloro destruye hasta 30.000 moléculas de ozono. El CFC permanece durante más de cien años en las capas altas de la atmósfera, donde se encuentra el ozono. Por añadidura, la eficacia de la destrucción del ozono aumenta si están presentes nubes estratosféricas. Esto sucede sólo en el frío de la noche polar, cuando las temperaturas descienden a menos de 200 K y, en el Antártico, a 180 K o menos. En la primavera antártica, fundamentalmente en octubre y noviembre, se han registrado cantidades de ozono notablemente reducidas y menguantes desde 1975. Este fenómeno se conoce el agujero de ozono. Cuando el sol regresa, la pérdida se recupera rápidamente.

Capa de ozono sobre la Antártida en octubre de 2010.

En 1987 se firmó un acuerdo internacional, el Protocolo de Montreal relativo a las sustancias destructoras de la capa de ozono, para controlar la producción y el consumo de sustancias que destruyen el ozono.
Gracias a estas medidas, el agujero de la capa de ozono se ha estabilizado y se prevé que en los próximos años se vaya cerrando.

Fuentes: